martes, 8 de abril de 2014

Evolución de la ciencia en España

Continuando con los sistemas de ciencia, tecnología y sociedad, en esta entrada voy a centrarme en la situación española y su evolución durante la última década (2002-12).

Si observamos como ha variado el gasto en I+D (Fig. 1), en 2002 se dedicaba el 0,99% del PIB, inversión que creció fuertemente durante los años posteriores hasta 2008 donde fue del 1,35%. A partir de aquí, la llegada de la crisis económica frenó este crecimiento, que alcanzó su máximo en 2010 con un 1,40%, para después empezar a caer hasta el 1,30% obtenido en 2012.


Fig. 1. Gasto en I+D.

En cuanto al número de personas dedicadas a la investigación valorando su equivalencia a jornada completa (ver Fig. 2). En 2002 trabajaban investigando 83.318 personas, cifra que al igual que antes y dada su dependencia en gran parte con el gasto público, aumentó considerablemente hasta los 134.653 investigadores en 2010 y posteriormente disminuyó hasta los 126.778 en 2012. Así pues, en esa década crecieron un 52,16%.

Fig. 2. Número de trabajadores en I+D.

Otro indicador a tener en cuenta es el número de publicaciones en revistas indexadas. En este sentido, España publicó en 2002 un total 31.292 artículos, el 2,26% mundial, situándose en la décima posición en el ranking por países (quinta en Europa), sin embargo en 2012, aún manteniendo esa misma posición, aumentó el número de artículos publicados hasta los 76.699, lo que supuso el 3,15% a nivel mundial. Por otro lado, si consideramos la calidad de las investigaciones a través del índice h, se observa que España desciende hasta la duodécima posición, siendo h=476.

Por sectores, la medicina fue y sigue siendo la que más artículos genera con 18.746 (24,44%) en 2012, seguida muy de lejos por la agricultura y la bioquímica, con 8.124 (10,59%) y 7.965 (10,38%) respectivamente. Por contra, odontología es la que menos investigaciones produce con tan sólo 329 (0,43%). También se aprecia una constante en este aspecto durante toda la década donde no ha existido una evolución importante.

Si nos centramos ahora en las comunidades autónomas, vemos que tradicionalmente Madrid, Cataluña, País Vasco y Navarra son las que más recursos han invertido en investigación, alternándose las primeras posiciones como muestra la Fig. 3. En los últimos diez años País Vasco es la que ha tenido un mayor crecimiento, aún en época de crisis, siendo también importante el de Navarra, mientras que Madrid y Cataluña han aumentado muy ligeramente sus inversiones anuales. Más específicamente, los valores del último año han sido del 2,19, 1,91, 1,82 y 1,51% del PIB para País Vasco, Navarra, Madrid y Cataluña, respectivamente.


Fig. 3. Gasto en I+D por comunidades autónomas.

martes, 1 de abril de 2014

Situación del I+D

A continuación propongo una serie de ideas acerca de la situación de la investigación en España y el mundo:

  • En general, se ha pasado de una economía industrial a una economía basada en la información y el conocimiento, en la que aparece el sistema Ciencia, Tecnología y Sociedad, donde cada uno de estos aspectos están relacionados entre sí con un objetivo claro, que es la mejora del bienestar de todos los ciudadanos.
  • La sociedad tiene la capacidad de influir en el tipo de investigación que quiere que se realice o en las aplicaciones resultantes de ellas, pero para ello deberá tener el conocimiento previo necesario.
  • En cuanto a la evolución de la ciencia y la tecnología en España, se pueden distinguir dos etapas claramente diferenciadas, la anterior y la posterior a la Constitución. En la primera, la poca investigación que se hacía era de carácter público, mientras tanto, las empresas se dedicaban a la fabricación de productos obsoletos mediante técnica de producción obsoletas, y en el mejor de los casos compraban las patentes en el exterior. En la segunda etapa, se equiparó el gasto en investigación público (llegando a ser del 1% del PIB) al privado, consecuencia también de un crecimiento importante en las universidades.
  • Históricamente España ha obtenido peores resultados que el resto de la Unión Europea, debido por un lado, al desinterés de las administraciones públicas, y por el otro, porque la cultura empresarial española era muy conservadora y se limitaba a incrementar la competitividad con mano de obra barata o reduciendo empleo. Incluso si la empresa era exitosa solían preferir su venta a empresas extranjeras para obtener grandes plusvalías, en lugar de invertir el beneficio en I+D. También hay que decir que en los últimos años se observa que España ocupa puestos de prestigio en el ranking de países más investigadores.
  • Por otro lado, a nivel internacional China se ha convertido en la segunda potencia mundial en investigación. Un claro ejemplo de ello es el rápido crecimiento, dado por el gran aumento en el número de publicaciones que ha experimentado recientemente, en uno de los temas clave como lo es la ciencia y la tecnología de los materiales.
  • Aunque para ser más precisos en el ranking, habría que desarrollarlo por disciplinas, y considerando que el idioma dificulta esa precisión, ya que sólo los trabajos más brillantes llegan a las revistas en ingles mientras que el resto quedará en chino.
  • Sin embargo, la cosa cambia cuando la clasificación se realiza por citas, que muestra el impacto o la calidad de las investigaciones, China se sitúa en sexta posición.
  • El número de registros de patentes en China ha ido creciendo desde 2003 a un ritmo anual del 26,1 %, dejando en segundo lugar a EEUU con el 5,5%. Esto ha sido, en gran parte, consecuencia del impulso del gobierno por la reducción de impuestos a quienes invertían en I+D sus ganancias.
  • También, se ha notado el cambio de tendencia por sectores en China, que ha pasado de dedicar la mayoría de sus recursos a la innovación centrada en la agricultura orientada a la producción de alimentos, a dedicarlos a la alta tecnología.
  • Finalmente, hay que comentar que otros países como Brasil, India y Corea del Sur están haciéndose un hueco entre la I+D internacional, y algunos están empezando a destacar por el esfuerzo que dedican como Irán, Túnez y Turquía.